| TEGUCIGALPA
(AP) _ La policía envío el sábado
a una prisión estatal al jugador brasileño
Carlos Páez de Oliveira, bajo el cargo de pertenecer
a una banda de ladrones de automóviles.
El futbolista, de 28 años, fue arrestado la noche
del jueves en San Pedro Sula, a unos 180 kilómetros
al norte de Tegucigalpa, donde residía desde
hace una década.
El vocero policial, comisario Leonel Sauceda, dijo a
la AP que ``junto a Páez de Oliveira detuvimos
a su cuñado Lisandro Bográn, 27 años'',
a quien calificó como ``el cerebro de la banda
de robacarros''.
Indicó que ``desde hace algún tiempo investigábamos
las actividades ilegales de los dos hombres... y ya
obtuvimos resultados positivos''.
En 1999, Páez de Oliveira fue apresado y encarcelado
brevemente en La Ceiba, sobre el Caribe, con dos gramos
de cocaína.
El jugador militó en los equipos hondureños
de primera división como Motagua y Olimpia.
Páez de Oliveira arrancó los mejores comentarios
en ligas menores del país. Después fichó
con el campeón Olimpia en 1996. Destacaba por
su dominio de la zurda y la facilidad para anotar.
Participó asimismo con éxito en la selección
de Honduras en los Juegos Olímpicos de Sydney.
Desde hace dos años, el jugador residía
en San Pedro Sula, segunda ciudad del país.
Unos 1.000 carros son robados cada año en Honduras,
que posteriormente son enviados a otras naciones de
Centroamérica y México. El negocio es
considerado por las autoridades más lucrativo
que el narcotráfico.
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