| PORTO
ALEGRE, Brasil, Ago 17 (AFP) - Internacional de Porto
Alegre logró el miércoles ganar su primera
Copa Libertadores de America ante Sao Paulo y rompió
un maleficio porque, al decir de su entrenador Abel
Braga, "ser segundo es una porquería".
Tras un partidazo que terminó 2-2 ante los defensores
del título continental, los 'colorados' celebraron
hasta el amanecer su primera conquista internacional
en 97 años de historia.
"La justicia demoró un poco pero llegó",
apuntó el entrenador Braga que comandó
un equipo fuerte en defensa y agil en el ataque, sin
dejar de lado la garra típica del futbol del
sur de Brasil.
Orgulloso porque sus muchachos torcieron la historia,
comentó: "aquí cuando uno es segundo
entonces es una porquería. Pienso que se debe
tener un poco más de respeto".
La Libertadores era para Internacional el trofeo más
preciado, máxime por que su rival histórico,
Gremio de Porto Alegre, que lo ganó en 1983 ante
Peñarol de Uruguay y en 1995 ante Atlético
Nacional de Colombia. Inter solo llegó a las
finales en 1980 y cayó ante Nacional de Uruguay.
"Estos jugadores quedarán eternizados en
la historia del club", dijo Braga tras el 2-2 que
cerró con broche de oro la victoria de 2-1 que
Inter había conseguido de visita en el juego
de ida.
De su lado, el autor del primer gol 'colorado', el artillero
Fernandao, resaltó la importancia de esta conquista
y su meta de llegar a la selección brasileña.
"Nosotros sabíamos lo que iba a representar
esto para todos los hinchas, pero que también
iba a marcar nuestras carreras", indicó,
para acotar que decidió volver a Brasil desde
el fútbol francés --jugó en Marsella
y Toulouse-- con la idea de llegar a la selecciòn
nacional.
"Siempre tuve esperanza de vestir la camisa de
la selección", dijo Fernandao que lucía
una vincha típica de Japón donde Internacional
participará a fin de año en el Campeonato
Mundial Interclubes.
Sao Paulo entregó el título de campeón
de la Libertadores con la frente en alto. Perdió
merecidamente en su campo y el miércoles en la
revancha jamás bajó los brazos en el afán
de dar vuelta el resultado
El técnico paulista, Muricy Ramalho, dijo tras
el juego en Porto Alegre que la final fue "inolvidable"
y que siempre tuvo claro que sería difícil
repetir los logros de la campaña de 2005.
"Fue una de las mejores finales de los últimos
años", dijo Ramalho.
"Los dos equipos fueron dignos de estar en esta
final", indicó el entrenador, para subrayar
que "fue una gran final y el Inter fue el que salió
más feliz".
"Fue un gran juego, pero algún detalle determinó
el resultado", al referirse a los errores de definición
y en defensa que propiciaron jugadas decisivas a favor
de Inter. Ejemplos fueron el primer gol de Inter luego
que al meta Rogerio Ceni se le escapó un balón
o un claro tanto errado por el zaguero uruguayo de Sao
Paulo Diego Lugano.
"Sao Paulo pecó un poco en el Morumbí",
dijo Ramalho sobre la derrota sufrida en casa ante 70.000
hinchas.
"Es difícil tomar un equipo que ganó
todo y volver a hacerlo nuevamente", declaró
Braga.
De todas maneras, aseguró que "no se tira
todo al tacho por una final de un torneo. Nuestro trabajo
igual sigue" y agregó que ahora se enfocará
al torneo brasileño, que Sao Paulo lidera escoltado
por Inter, ubicado un punto debajo.
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