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la historia del fútbol en Atlanta que llega en
materia hispana a ser de casi 20 años de vida,
muchos equipos han pasado, pero pocos quedan, es decir,
es reducido el número de combinados que pueden
tener el orgullo de estar 15 años en competencia
y Freseros, de la liga Internacional, es uno de ellos.
Por: César Augusto Sutachán
ATLANTA,GA. En la cancha de Sequoyah, en Chamblee, encontramos
un personaje que hace parte de esos que han hecho historia
al andar. No se trata de uno que sea conocido en el
medio local, es uno de ellos que trabajan por el fútbol
de manera callada manteniéndose muy cerca del
fútbol sea como jugador o como equipo.
Estamos hablando de Noé Granados, del equipo
Freseros, quien en quince años ha dedicado sus
ratos libres a la materia del fútbol siempre
con el empeño de los que gustan de algo y luchan
por ello.
A pesar de que extraña la vida de antes debido
a que jugaba y para él es mejor ver lo toros
dentro de la barrera, es un convencido que el tiempo
de antes fue bueno, pero ahora, con la expansión
del fútbol, todos son beneficiados porque hay
más competencia, los jugadores tienen más
opciones de equipos y los dirigentes pueden elegir la
liga que más les gusta. Eso es algo que lo llena
de satisfacción porque ver a los latinos desarrollándose
en Georgia en varias áreas es algo que lo llena
de orgullo y sobre todo si es en el deporte.
Granados explica que algo que hace falta es apoyar más
a los jóvenes que se pueden encontrar con mucho
talento, pero que todavía carecen de más
promoción y en este punto coincidimos porque
si es cierto que ahora hay una nutrida camada de jugadores
jóvenes, pocos les paran atención real,
ya que no se trata de pagarles los partidos, una buena
suma de dinero sino que se preocupen por formar integralmente
a las nuevas generaciones, en eso está la clave
del asunto y en estos 20 años de historia quizás
una política que sea menos cortoplacista y que
permita llegar a establecer una escuela del fútbol
basada en el amor al deporte resultaría verdaderamente
satisfactoria y productiva en materia no sólo
económica sino en formación de nuevos
jugadores que sean personas de bien y se alejen de los
vicios.
Por eso aunque es cierto que a los nuevos jugadores
hay que motivarlos no hay que hacerlo con dinero sino
con principios que le ayuden a caminar de una manera
correcta no sólo en la vida deportiva sino en
el día a día.
Los tiempos de antes, cuando no había tanta promoción
del fútbol, cuando no habían tantas ligas,
cuando no habían tantas opciones, puede que no
haya sido tan buena en el plano deportivo, pero en esa
época se valoraba más al jugador y el
jugador valoraba más el fútbol.
Ahora en las nuevas épocas, cuando todo está
lista, cuando hay mejores canchas, equipos y toda una
organización y cuando definitivamente el fútbol
latino pasa por su mejor momento hay que aprovechar
la buena bonanza para poder decir que ahora son tiempos
mejores, que corrigiendo vacíos dejarán
decir que no todo tiempo pasado fue mejor.
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