| ATLANTA,
GA.- Ver jugar al niño Luis Enrique Guzmán
Batres es una delicia. Ya sea bajo los tres palos como
portero o como defensa o como delantero, este niño
de 10 años da un verdadero espectáculo
futbolístico.
Tiene ubicación, es veloz, es fuerte y dispara
y da pases con una precisión envidiable. Y supera
a sus rivales con un dribleo digno de los mejores del
medio.
Basta verlo parado en la cancha, inclusive sin balón,
y moviendo sus brazos, piernas y cuerpo al mejor estilo
mundialista.
Educado en las artes del fútbol por su padre
José Alfredo Balboa, quien también juega
al fútbol en el equipo Chiapas, el pasado viernes
Luis Enrique dio un lindo partido y se dio el lujo de
anotar 3 de los 9 goles con que ganó su equipo.
Estudiante en el cuarto grado, Luis Enrique antes jugaba
en el equipo Boca Juniors y ahora integra Manchester
Juvenil, desde cuyas filas empuja al triunfo a su equipo
integrante de la Categoría de 5 a 10 años
de la AFS.
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