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( NFL )
Falcons ganó el duelo de necesitados ante Cowboys

Adrian Claiborne fue la figura de los halcones.

Atlanta Falcons venció 27-7 a un mermado equipo de Dallas que no pudo con la gran actuación del defensor Adrian Claiborne.
Devonta Freeman, running back de Atlanta, salió del partido anticipadamente con una tremenda conmoción cerebral y Saun Lee, el mejor defensa de Dallas, también tenía que abandonar el juego muy pronto con un tirón.
Por eso, el partido transcurrió con dos equipos con problemas en la clasificación, que se estaban jugando mucho en el choque, pero que no podían desarrollar todo su juego. Un duelo desesperado de quiero y no puedo.
Otra cosa que quedó muy clara desde muy pronto fue que la tarde noche se les iba a hacer muy duro a ambas líneas ofensivas. En la de Dallas también faltaba Tyron Smith, el left tackle titular, y Adrian Clayborn se convirtió en pesadilla para Prescott, que no acababa de coger el balón y ya tenía encima al ‘man-eater’ de Atlanta. A eso hay que añadir que Alfred Morris, el sustituto de Zeke en el backfield de los Cowboys, fue un cero a la izquierda en la primera parte. Sin peligro terrestre y con Prescott sin tiempo para pasar, tuvieron que aprovechar una intercepción a Matt Ryan para conseguir una buena posición de campo y abrir el marcador con una carrera de Prescott.
En el otro lado las cosas no iban mucho mejor. Ryan sigue completando casi todo lo que tira, pero ese ataque ha perdido toda su frescura. Donde el año pasado se abría un abanico de opciones de jugada después de cada snap, ahora cada intento es una agonía en la que Ryan tiene que hilar muy fino para encontrar a alguien abierto. Por suerte para ellos, los de Dallas tenían un agujero descomunal en el middle linebacker con la ausencia de Lee y por ahí consiguieron abrir la grieta que terminó por hundir el barco tejano. Entre Coleman y Ward conseguían poco  a poco abrir una ruta segura a la carrera mientras Julio Jones volvía a su habitual labor de seguro de vida y Hooper facilitaba pases sencillos a su quarterback.
Con ese guion el partido no era precisamente una delicatesen para el aficionado. Tampoco es que fuera bronco. Más bien parecía como un parto en el que todo era difícil. Y ahí supieron sobrevivir mucho mejor los Falcons. Después de ese primer drive en que Ryan fue interceptado, en el segundo Bryant anotó un field goal de 50 yardas (3-7), para acabar el segundo cuarto se adelantaron por primera vez con una carrera de Coleman (10-7), en el primer drive tras el descanso Ryan conectó con Hardy para abrir más la diferencia (17-7) y recién iniciado el cuarto final dieron la puntilla al partido con un pase a Hooper en la end zone (24-7). Desde ahí hasta el final, vivimos un vía crucis de impotencia de los Cowboys que son una sombra en ataque sin Zeke, viven con la línea en el alambre sin Smith y son mucho menos en defensa sin Lee. Y esa es exactamente la diferencia entre ser un equipo de playoffs aspirante a ganar el anillo a ser un equipo vulgar condenado a navegar en la zona templada de la liga sin saber si mirar hacia arriba o hacia abajo.
Algo muy parecido a lo que le sucede a los Falcons, que necesitaban ganar como fuera para ponerse 5-4 y no perder comba en la competidísima NFC Sur, pero que están lejísimos en ataque del espectacular despliegue que les llevó a disputar la última Super Bowl.
Lo de menos fue el 27-7 final a favor de Atlanta. Lo que vimos en el Mercedes-Benz fue un cara a cara entre dos equipos enfermos que terminó con uno de ellos en la unidad de vigilancia intensiva, Dallas, y con el otro, Atlanta, aliviado después de tomarse un analgésico, pero aún con una grave infección en su interior.

Por: Estadio Sports






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