
Todos tenemos una historia que contar de nuestros inicios en lo que hacemos. Pedro Puche cuenta que él se hizo árbitro de fútbol en Colombia, su país natal, por necesidad, porque no tenía trabajo. Agrega que dejó de jugar fútbol aficionado a los 35 años de edad para dedicarse al arbitraje de manera permanente.
“Me inicié en el arbitraje por una necesidad de trabajo, recuerdo que le comenté a un amigo que estaba desesperado porque no tenía trabajo, y él me recomendó que me hiciera árbitro, lo cual no lo pensé dos veces. En un principio pensaba que el arbitraje era fácil, pero a medida fui teniendo el conocimiento me di cuenta que era todo lo contrario… nada fácil, cuando tú entras a una cancha, la presión es grande.
Aprendí muchas reglas del arbitraje sacando cursos profesionales en Colombia, donde llegué a dirigir en una división C, que viene siendo como Tercera División. A la Liga Lawrenceville llegué hace 3 años y medio, comencé pitando partidos de niños por orden de Roberto, a manera de prueba, a quien le agradezco por haberme dado la oportunidad de dirigir en su liga, en la que he pitado al menos unas cuatro o cinco finales”, concluye el originario del estado de Córdoba.
Hoy en día, Pedro, quien ejerce el trabajo como central y asistente, es uno de los mejores árbitros que dirigen en la Liga Lawrenceville, en la cual se ha convertido en uno de los favoritos de Roberto Vargas, presidente de la institución de 28 años de trayectoria.