
Muchas cosas se pueden escribir sobre la reciente clínica arbitral de fútbol que organizó Marcos Valdivia con el internacional árbitro mexicano César Arturo Ramos la semana pasada aquí en Atlanta, a la cual asistieron al menos 11 árbitros con la idea de actualizarse en el oficio.
El día jueves 25 de marzo se llevó a cabo la charla teórica en Lucky Shoal Park, y el día siguiente la practica en la cancha de la escuela Meadow Creek, a ambas reuniones, diciendo la verdad, asistieron pocos alumnos, muy por debajo de lo que se esperaban por tratarse de una clínica con un árbitro activo, con

dos mundiales en su haber, como máximo evento, y con un pasaje de avión ya para el próximo Mundial 2026.
Y cuando decimos que muchas cosas se pueden escribir, nos referimos sobre todo a que pocos árbitros asistieron por las razones que hayan sido, perdiendo los que no fueron una excelente oportunidad de enriquecer sus conocimientos arbitrales, una oportunidad que no se da muy seguido, y más aún si se trata de un curso con un experto en el oficio como lo es César Ramos Palazuelos, un árbitro actualizado, con la memoria fresca para transmitir sus experiencias de su larga carrera como profesional.