
ATLANTA, GA – El fútbol, en su esencia más pura, es un juego de noventa minutos, una lección a la que Atlanta United le está costando puntos y frustraciones esta temporada. A pesar de mostrar ráfagas de brillantez y una clara evolución futbolística, los dirigidos por Gerardo "Tata" Martino volvieron a caer en la misma trampa este sábado 9 de mayo en el Mercedes Benz ante el LA Galaxy: la falta de concentración en los momentos críticos. De ganarlo 1 a 0, a perderlo por 2 a 1.
El guion fue dolorosamente familiar. Tras un golazo de Jay Fortune al minuto 69 que parecía encarrilar la victoria, el equipo se desvaneció en un abrir y cerrar de ojos. En apenas cinco minutos (74' y 79'), Gabriel Pec aprovechó errores infantiles en las transiciones

defensivas para dar vuelta al marcador. No es falta de talento, es un "parpadeo" mental que el fútbol de élite no perdona.
La incapacidad para sostener la ventaja y esos descuidos en la marca han transformado partidos dominados en derrotas evitables. Como bien señaló Martino, el equipo juega mejor que sus rivales en largos tramos, pero sigue siendo su propio enemigo. Si los 5-Stripes quieren ser protagonistas deben entender que la victoria no solo se construye con goles, sino con una vigilancia absoluta que no admite "errores de concentración". En este deporte, un segundo de distracción puede borrar noventa minutos de esfuerzo.
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Caídos pero no vencidos. Atlanta United deberá recuperar los puntos perdidos en casa en cada partido que juegue de visitante.