
La siguiente historia no sucedió en África, ni en Centroamérica, sucedió en Estados Unidos, un país de primer mundo que ofrece muchas y mejores oportunidades.
A Raúl Isaí Valadez Graciano, de raíces mexicanas, se le ocurrió la idea de formar un equipo de fútbol para jóvenes en la ciudad de Dunwoody hace 6 años cuando tenía 15 de edad y después de comenzar jugando por casualidad en una cancha de tierra o mejor dicho en un baldío abandonado en la estación de North Springs, según cuenta el joven ahora de 21 años, teniendo cuatro piedras como porterías para ayudar a entretener a otros jóvenes utilizando el deporte como medio integral.
Ahora el sueño, que nació con la esencia del fútbol callejero y con una ilusión de crecer como grupo, se ha convertido en un club que cuenta con al menos 50 alumnos inscritos de 28 diferentes nacionalidades, como México, Japón, Colombia, Perú, Guatemala, Honduras, Estados Unidos, La India, Jamaica, Chile, Rusia, Ucrania, Venezuela, Argentina, El Salvador, entre otros. Su perseverancia de querer ayudar a los chicos durante todos estos años le han hado el autoestima para sentirse un triunfador, según en la forma en como cuenta la historia.
North Springs ThunderBirds FC, un club que nació con esencia callejera…
Raúl Valadez le confesó a

EstadioSports que “El inicio fue muy difícil y extraño a la vez, yo no era tan fanático al fútbol, pero me tomé la tarea de formar un equipo después de jugábamos en un terreno baldío abandonado en la estación de North Springs donde utilicé cuatro piedras como porterías, allí comenzó la historia de este club que ahora cuenta con al rededor de 50 alumnos. También jugamos en el cemento en unos apartamentos donde los muchachos se rompían las rodillas y se sangraban, fue muy difícil el inicio” recuerda.
Agregó, “Cuando ya teníamos el equipo armado una iglesia del área nos invitó a que la representáramos, y lo hicimos jugando contra otros equipos, después llegamos a un punto que podíamos competir en grande y fue así como llegamos a la Liga Lawrenceville, a la que gracias al apoyo de Roberto Vargas jugamos todos los sábados. Nos gusta ganar, pero sí no se puede, lo más importante es competir y estar unidos como club”.
Prosiguió, “El equipo en un comienzo se sostenía con ingresos propios, pero ahora lo hace en parte de colaboraciones de algunos negocios. Tenemos tres categorías, U13, U15, U17, pero ya estamos trabajando con niños para formar la categoría U10”, finalizó diciendo Raúl en la entrevista realizada el pasado sábado 17 de octubre mientras su equipo jugaba en la cancha de Shorty Howell Park, en la ciudad de Duluth, GA.