
París, 1 jun (EFE).- El ministro francés de Interior, Laurent Núñez, indicó este lunes que los incidentes tras la victoria del París Saint Germain (PSG) en la final de la Liga de Campeones, el sábado, ha dado lugar a la detención de 890 personas y que 178 agentes de las fuerzas del orden han resultado detenidos.
El número de arrestos es un 45 % superior al del pasado año cuando se produjo la primera victoria del PSG en la Liga de Campeones, cuyas celebraciones degeneraron también en altercados, señaló Núñez en una entrevista a la emisora France Info.
"Sabíamos que estas celebraciones iban a dar lugar a desmanes, disturbios, pillajes, ataques contra las fuerzas del orden. Por eso teníamos un gran dispositivo (policial) y había consignas de extrema firmeza en las intervenciones. Es lo que se ha hecho sistemáticamente", señaló para explicar el incremento en las detenciones.
"Este trabajo se ha hecho bien", subrayó antes de agradecer la acción de policías y gendarmes, e hizo hincapié en que fueron víctimas de "agresiones sistemáticas, lanzamiento de proyectiles, tiros de morteros" pirotécnicos.
Sobre las razones de esa violencia, el ministro dio a entender que las razones hay que buscarlas más allá del fútbol.
En una línea paralela, la portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, insistió en que los altercados que han rodeado las celebraciones del triunfo del PSG "son inaceptables e incomprensibles para nuestros ciudadanos", y recordó el dispositivo "colosal" de seguridad que se había desplegado en previsión de incidentes, con 22.000 policías y gendarmes en toda Francia, 8.000 en París y su área metropolitana.
"La cuestión que se plantea ahora es el origen de esta violencia, no es una cuestión del número de las fuerzas del

orden. Tenemos un problema de violencia endémica en Francia, una violencia que se repite. Tenemos un problema de educación, un problema cultural".
La portavoz consideró que detrás de eso "hay una responsabilidad colectiva. Hay una responsabilidad política evidente que tiene que ver con el mantenimiento del orden, con las políticas públicas. Y también hay una responsabilidad parental, de las familias".
"Tenemos un problema con la educación de una parte de nuestros hijos en Francia", repitió.
Cuando se le preguntó por la idea, lanzada por algunos políticos de derecha o de extrema derecha para que se retiren las ayudas sociales a los padres de menores responsables de este tipo de altercados, Bregeon respondió que "hace falta una responsabilidad penal y hay una responsabilidad penal. Al mismo tiempo, tiene que haber una continuidad judicial a la altura de las imágenes y de la violencia que ha habido".
Hasta poco antes de la medianoche del domingo, la Fiscalía de París indicó que se había hecho cargo de los casos de 260 personas que se encontraban bajo arresto, a los que se reprocha sobre todo agresiones contra las fuerzas del orden (para alrededor de la mitad), ataques contra bienes, como robos y destrucciones y alteraciones del orden público.
Entre los múltiples incidentes que se produjeron en la noche del sábado al domingo, el más trágico por las consecuencias fue la muerte de un motorista de 24 años que chocó contra unos bloques de hormigón que se habían puesto en la periférica de París, la ronda que circunda la ciudad.
Otra personas se encontraba entre la vida y la muerte después de haber sido rescatada en parada cardio-respiratoria del río Sena, al que se había lanzado voluntariamente durante las celebraciones del triunfo del PSG.